Conectar tus herramientas
Hacer circular automáticamente una información entre tu sitio, tu CRM y tu contabilidad, en lugar de teclearla tres veces.
Una API, o interfaz de programación de aplicaciones, es un mecanismo que permite que dos programas se comuniquen. Define las reglas según las cuales una aplicación puede solicitar, enviar o modificar información en otra, sin necesidad de conocer cómo funciona esa otra por dentro.
En una frase
Una API es un intermediario que permite a dos aplicaciones intercambiar datos o desencadenar acciones.
Para recordar
Ficha del término
La palabra interfaz designa un punto de contacto: el lugar donde dos sistemas se encuentran. Una API es, por tanto, el punto de contacto que un programa expone deliberadamente para que otros puedan conectarse. No es el programa en sí, sino el contrato que describe qué se le puede pedir.
Ese contrato establece tres cosas: las operaciones disponibles, la forma de los datos esperados y la forma de las respuestas devueltas. Mientras se respete, el proveedor puede reescribir su software por completo sin que sus usuarios lo noten. Ese desacoplamiento es lo que da valor a una API.
El problema que resuelve es antiguo: sin API, hacer dialogar dos sistemas exige que cada uno conozca las interioridades del otro. El menor cambio en un lado rompe el otro. La API sustituye esa dependencia frágil por una frontera estable y documentada.
El programa que llama envía una petición a una dirección concreta de la API, indicando la operación deseada y la información necesaria.
Comprueba quién llama y qué puede hacer: una clave, un token o un certificado determinan su acceso.
El sistema ejecuta la operación: lectura en base de datos, cálculo, registro o activación de un proceso.
La API retorna el resultado en formato estructurado, con un código que indica si la operación tuvo éxito o por qué falló.
Un cliente reserva una cita en tu sitio. Al confirmar, el sitio consulta la API de tu software de agenda para verificar la disponibilidad y le transmite la cita para registrarla. La agenda confirma y el sitio muestra la confirmación al cliente. Los dos programas son de proveedores distintos y nunca se diseñaron juntos: la API es lo que hace posible el intercambio.
Hacer circular automáticamente una información entre tu sitio, tu CRM y tu contabilidad, en lugar de teclearla tres veces.
Permitir que un distribuidor o un cliente consulte tu stock o haga un pedido desde su propio sistema.
Reunir en un cuadro de mando información de varias fuentes, sin exportar archivos a mano.
Integrar pago, cartografía, envío de correos o traducción sin volver a desarrollar esas piezas.
| API | Webhook | |
|---|---|---|
| Activación | La aplicación que llama pide cuando lo necesita | Un evento dispara el envío automáticamente |
| Sentido | Tú consultas al servicio | El servicio te avisa |
| Caso típico | Pedir la lista de pedidos del día | Ser avisado en cuanto se hace un pedido |
| Frescura | Depende de la frecuencia con que consultes | Inmediata |
Una API convierte programas aislados en un sistema que trabaja junto. En concreto: un dato introducido una sola vez, tareas de recopia que desaparecen, errores de transcripción evitados y la posibilidad de cambiar una herramienta sin reconstruirlo todo. También hace que una empresa sea integrable: un socio o cliente que puede conectarse a tu sistema es mucho más difícil de perder.
No. Es una interfaz expuesta por un programa. El programa contiene la lógica y los datos; la API solo describe qué se le puede pedir desde fuera y bajo qué forma.
Una base de datos almacena la información. Una API controla quién puede acceder y cómo. Exponer una base directamente permitiría a cualquiera leerlo y modificarlo todo; la API solo abre las operaciones previstas.
Es un estilo de API muy extendido en la web, basado en los verbos del protocolo HTTP y en direcciones que designan recursos. Su popularidad se debe a su simplicidad: cualquier herramienta capaz de hacer una petición web puede usarla.
Lo es si se diseñó para serlo. Autenticación, límite de llamadas, validación de los datos recibidos y registro son imprescindibles. Una API mal protegida es una puerta directa a tus datos.
En parte, sí. Existen herramientas de automatización que conectan servicios por API sin escribir código. En cuanto la lógica se complica o los volúmenes crecen, conviene desarrollar.
¿Quieres que tus herramientas dialoguen en lugar de reintroducir los mismos datos? Cartografiamos tus sistemas y te decimos qué es integrable y a qué coste.
Hablar de tus integraciones