Tasa de clic
Una primera campaña establece su punto de partida real y cada campaña posterior muestra la evolución.
ARSENAL 03
El cortafuegos más eficaz sigue siendo un empleado que reconoce una trampa.
El informe anual de Verizon sobre brechas de datos sitúa el factor humano en la gran mayoría de los incidentes. Formamos a sus equipos con campañas de simulación, talleres cortos y reglas de acceso concretas. El enfoque se mide antes y después y, sobre todo, nunca es punitivo: de lo contrario nadie vuelve a informar de nada.
Una primera campaña establece su punto de partida real y cada campaña posterior muestra la evolución.
Despliegue del MFA en las cuentas que importan, empezando por el correo y los accesos privilegiados.
Un canal sencillo para señalar una duda y la garantía explícita de que reportar nunca acarrea sanción.
Una campaña de simulación sin aviso previo establece su punto de partida. Los resultados se agregan por equipo: no se nombra a nadie.
Talleres cortos construidos a partir de lo que reveló la campaña en vez de un contenido genérico.
MFA, revisión de cuentas privilegiadas, gestor de contraseñas y procedimiento de baja. La formación sola no basta.
Nuevas simulaciones para verificar que el efecto se mantiene. Sin repetición, lo aprendido se disipa en unos meses.
Plazos indicativos para una organización mediana. El número de equipos y sedes influye sobre todo en la fase de talleres.
No, y rechazamos los encargos planteados así. Un enfoque punitivo produce un único resultado: la gente esconde sus errores y usted descubre el incidente mucho más tarde. Los resultados se agregan por equipo y nunca se comunican con nombres.
Un ritmo trimestral da buenos resultados. Más allá de seis meses sin recordatorio, las tasas de clic suben claramente en la mayoría de organizaciones que seguimos.
Marginalmente, y el cálculo es rápido frente al riesgo evitado. Favorecemos los métodos menos molestos y empezamos por las cuentas más expuestas en vez de imponerlo todo a la vez.
Al contrario, suelen ser los grupos que más progresan. Los talleres parten de situaciones concretas — una factura inusual, un correo del jefe un viernes por la tarde — y no de vocabulario técnico.
Empezamos con una campaña de medición: le da una cifra real, sin culpar a nadie.
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