Mapa as-is
Representación clara de procesos actuales, actores, herramientas, datos e irritantes.
El análisis de procesos revela lentitudes invisibles: doble captura, aprobaciones manuales, rupturas entre sistemas y dependencias humanas.
Un proceso de negocio es una secuencia de acciones, reglas y responsabilidades que convierte una solicitud en un resultado medible.
Observamos cómo circula realmente el trabajo: solicitud, calificación, producción, validación, facturación, soporte, reporting y datos. Cada etapa se conecta con tiempo, riesgo, herramienta y responsable.
La misma información se captura en varios sistemas.
Las aprobaciones dependen de correos o seguimientos manuales.
Los plazos varían según la persona y no según el proceso.
Los equipos no siempre encuentran la versión correcta de un documento.
Los responsables tienen poca visibilidad del avance real.
Representación clara de procesos actuales, actores, herramientas, datos e irritantes.
Lista priorizada de tareas repetitivas o de bajo valor automatizables.
Flujo simplificado que reduce demoras, errores y dependencias innecesarias.
Métricas para seguir tiempos, volumen, calidad y carga de equipo.
Documentamos cómo se hace realmente el trabajo, no solo el procedimiento oficial.
Etapas, roles, excepciones y sistemas se convierten en un mapa legible.
Estimamos tiempo perdido, riesgo de error, volumen e impacto cliente.
Las mejoras se clasifican por impacto, complejidad y dependencias.
Siguiente paso
Podemos mapear procesos críticos e identificar qué simplificar, automatizar o medir.